La semana pasada, los directivos recibieron esta especie de carrozas todoterreno con asientos de cuero, con detalles de madera en el tablero, con una pantalla que parece de televisión -que es un centro de navegación-, con heladera incluida y con doble aire acondicionado automático. En la parte de atrás, estas camionetas Toyota Land Cruiser Prado lucen la identificación del modelo: GX 8.
Y aunque los directivos legislativos no son los funcionarios peor pagados del país (reciben 4 mil 854.30 dólares los secretarios, 5 mil 225.15 dólares los vicepresidentes y 5 mil 781.72 el presidente) y en su sueldo se incluye una partida de 914 dólares mensuales para gastos de transporte y comunicación, los salvadoreños les regalamos el transporte. Y decidieron que los contribuyentes les compraran justo estas camionetas y no otras. Y aunque las finanzas del Estado están débiles y la política presupuestaria para este año ordena que solo se destinen los fondos para gastos indispensables en las instituciones, la Asamblea decidió tirar la casa por la ventana.
En una palabra: Indignante.
Fuente: El Faro