
Me enseñaron a no enamorarme fácilmente, a pensar cada paso que doy cuando decido abrirle mi corazón a una persona. Generalmente, las mamás lo hacen porque han pasado amargas experiencias y no desean que sus hijas lo sufran también.
Soy fiel a la instrucción de la causante de mi vida, pero me siento en una profunda contradicción por la relación que estoy viviendo ahora. Jorge me tiene muy enamorada y he doblado las manitas. Ya no me quedan argumentos para no dejarlo entrar completamente en mi vida, me asusta pero me gusta.
El problema más grande cuando una se enamora es que sufrimos por todo, principalmente porque en algún momento descubrimos el lado oscuro del otro, o porque simplemente no nos ama en la forma que deseamos ser amadas. Tonterías.
Sólo quiero decir que soy completamente responsable de lo que pase ahora en adelante, no concibo el hecho que un hombre me debe hacer feliz, no creo que la felicidad sea responsabilidad de otro, más que mía.
Jorge tiene muchas cualidades que admiro, respeto, lo amo por ser exactamente como es. Quiero pensar que mi nueva situación me va a dejar mucho aprendizaje, cada relación es distinta y envuelve una dinámica especial, depende de las dos personas involucradas.
Siento que mi ubicación en el tiempo y el espacio me dan algunas ventajas, porque estoy rodeada de gente todo el día, eso me ayuda a no pensar en él, como tonta todo el tiempo.
Yo y mis contradicciones. Lo sé.