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jueves, febrero 18, 2010

Calenturas.

La inmensa mayoría de mis alumnos tienen entre 18 y 20 años. La edad perfecta para la calentura. El amor se respira en la Universidad, se ve, se escucha, se siente. Los novios en las universidades son parte de la decoración, parte del paisaje. Necesitan tocarse, tener contacto físico todo el tiempo, darse la mano.

La pregunta es si ¿es amor? o ¿calentura?

Pensé en esto porque hace casi 10 minutos, dos alumnos salieron de mi oficina derramando miel, la chica casi se le aventaba encima al chico, frente a mí se comportaron naturalmente, pero al salir fue otra la situación.

¿Cómo fueron tus amores universitarios? me pregunto.

sábado, octubre 31, 2009

I expected more from you.

Una de las cosas que me decepciona más de las personas es la falta de constancia. Es darse por vencido a la primera.

Todavía estoy asimilando que el único estudiante homosexual haya abandonado mi curso por una discusión con otro compañero. Durante la clase se guardó la compostura como debe ser, pero me enteré que afuera siguió la controversia y se hicieron de palabras lo que terminó en la deserción del alumno.

Lo llegué a conocer un poco, personalmente lo consideré inteligente y dedicado pero al parecer fue mi primera impresión porque a la primera decidió abandonar el curso para no encontrarse con el compañero aludido.

No he tenido oportunidad de conversar con él, pero me gustaría que regresara. Yo esperaba más de él. Es un buen alumno y cosas así no deberían suceder.

miércoles, septiembre 30, 2009

My big day (Update).

Llegó el día. Mañana es la defensa final de mi tesis. Por fin. Ya tengo mi postgrado de España pero me faltaba el de mi país, de la UES mi alma mater, así que este es el momento, y tengo a tantas personas a quienes agradecer por lo que transcribo el párrafo de los agradecimientos que están en las primeras páginas de mi tesis:


Doy gracias al Dios de la vida, de quien vienen todos los dones materiales y espirituales. Este trabajo ha sido dirigido por mi tutora, Cristina Posada Vidaurreta, a quien agradezco sinceramente su apoyo y orientación, cuyo valor es inestimable para mí. De forma especial agradezco: a mis padres Marta y Emilio, a quienes debo todo lo que soy. A Kryssia y Sergio, juntos aprendimos a vivir y crecimos como cómplices, doy gracias a Dios por habernos hecho hermanos. A mis sobrinos Fausto y Matías, con la ilusión que otro mundo es posible. A toda mi familia, que me impulsa a ser mejor. A mis queridos amigos y amigas de ayer, hoy y siempre, por la solidaridad y cariño. A mis alumnos de Derecho Internacional, por la motivación de este año, gracias.


UPDATE: Mi calificación fue 9.5, estoy muy feliz y ha sido uno de los mejores momentos de mi vida.

miércoles, febrero 04, 2009

Racionalizando.

Mi buen amigo Darío, un excelente psicólogo, me decía que la racionalización es un mecanismo de defensa. En una conversación de esas, largas, interesantes, provocativas, hablamos de esos temas que nos retan.

Particularmente, en lo que concierne a mi persona, hablamos de este nuevo reto que tengo: profesora universitaria. Él me decía que lo más fácil hubiera sido decir: no acepto. Tuve la opción de hacerlo y quedarme en mi antiguo trabajo, con toda la seguridad que eso implicaba, lo viejo por conocido.

Pero quedarme ahí, ya era quedarme atrás, no evolucionar, no crecer. Tomé la decisión de avanzar, ciertamente por un camino desconocido pero con la certeza que los cambios son los mejores, no hay otro camino.

Obviamente, le decía que uno de mis mayores temores era la seguridad interna mía de si estaba preparada o no. Me dijo que es un proceso de adaptación y el viaje a veces es largo, a veces es corto. Ciertamente, para que los demás crean en mí, primero debo creer en mí. Sí, soy joven, pero soy capaz, puedo hacer lo que quiera, lo que me proponga.

Esto de dar clases en la universidad no es nada sencillo, implica mucho esfuerzo, conocimiento, manejo del tema, seguridad, cierta autoridad. Pero el sacrificio es bien recompensado, yo lo veo como un compartir con la nueva generación. Como una nueva oportunidad para que los abogados del futuro sean mejores.

Así es como lo sentí, y así lo platicamos con mi amigo Darío.