jueves, septiembre 25, 2008

Crisis de los 'veintitantos'

Le llaman la 'crisis del cuarto de vida'.

Entras a ti mismo desafanándote de la multitud mas que en cualquier otro momento de tu vida. Te empiezas a sentir inseguro y te preguntas dónde estarás en un año o dos, pero  luego te asustas al darte cuenta que apenas sabes donde estás ahora. Te empiezas a dar cuenta que hay un montón de cosas sobre ti mismo de las que no sabías y que quizás no te gusten. Te empiezas a dar cuenta que tu círculo de amigos es más pequeño que hace unos años atrás... Te das cuenta que cada vez es más difícil ver a tus amigos y coordinar horarios ...

Por diferentes cuestiones: trabajo, estudio, pareja, etc... Y cada vez disfrutas más de esa cervecita que sirve como excusa para charlar un rato.  Las multitudes ya no son 'tan divertidas'... Hasta a veces te incomodan.  ... Y extrañas la comodidad de la escuela, de los grupos, de socializar con la misma gente de forma constante. Pero te empiezas a dar cuenta que mientras algunos eran verdaderos amigos, otros no eran tan especiales después de todo.

Te empiezas a dar cuenta que algunas personas son egoístas y que a lo mejor, esos amigos que creías cercanos no son exactamente las mejores personas que has conocido y que la gente con las que has perdido contacto resultan ser amigos de los mas importantes para ti. Ríes con más ganas, pero lloras con menos lágrimas, y con más   dolor. Te rompen el corazón y te preguntas como esa persona que amaste tanto te pudo hacer tanto mal. O quizás te acuestes por las noches y te preguntes  por qué no puedes conocer a alguien lo suficientemente interesante como para querer conocerlo mejor.
  
Y pareciera como si todos los que conoces ya llevan años de novios  y  algunos empiezan a casarse. Quizás tú también amas realmente a alguien, pero simplemente no estás seguro si te sientes preparado para comprometerte por el resto de tu vida. Atraviesas por las mismas emociones y preguntas una y otra vez, y hablas con tus  amigos sobre los mismos temas porque no terminas de tomar una decisión.

Salir tres veces por fin de semana resulta agotador y  significa mucho dinero para tu pequeño sueldo. Miras tu trabajo y quizás no estés ni un poco cerca de lo que pensabas que estarías haciendo. ... O quizás estés buscando algún trabajo y piensas que tienes que comenzar desde abajo y te da un poco de  miedo. Tratas día a día de empezar a entenderte a ti mismo, sobre  lo  que quieres! Y lo que no. Tus opiniones se vuelven mas fuertes.

Ves lo que los demás están haciendo y te encuentras a ti mismo juzgando un poco mas de lo usual porque de repente tienes ciertos lazos en tu vida y adicionas cosas a tu lista de lo que es aceptable y de lo que no lo es. A veces te sientes genial e invencible y otras... Solo, con miedo y confundido. De repente tratas de aferrarte al pasado, pero te das cuenta que el pasado cada vez se aleja más y que no hay otra opción que seguir avanzando.

Te preocupas por el futuro, préstamos, dinero... Y por hacer una vida para ti. Y mientras ganar la carrera sería grandioso, ahorita tan solo quisieras estar compitiendo en ella. Lo que puede que no te des cuenta es que todos los que estamos leyendo esto nos identificamos con ello. Todos nosotros tenemos 'veintitantos' y nos gustaría volver a los  17-18 algunas veces. Parece ser un lugar inestable, un camino en tránsito, un desbarajuste en la cabeza... Pero TODOS dicen que es la mejor época de nuestras vidas y no tenemos que desaprovecharla por culpa de nuestros miedos... Dicen que estos tiempos son los cimientos de nuestro futuro. Parece que fue ayer  que teníamos18!!!... 

Entonces mañana tendremos 30! ?

¿¿¿¡¡¡Así de rápido!!!??? HAGAMOS VALER NUESTRO TIEMPO... ¡QUE NO SE NOS PASE!

*Este mensaje lo recibí en el correo y me pareció importante compartirlo.

3 comentarios:

GeR0 dijo...

Así es la vida, sin embargo.
Pero también considero que nunca es tarde para empezar tarde, vencer los miedos, soñar, y cómo es de gratis...¡Soñemos en grande!

Oberstabsfeldwebel Rafael Hernandez dijo...

"Todo tiene su momento oportuno; hay un tiempo para todo lo que se hace bajo el cielo: un tiempo para nacer, y un tiempo para morir; un tiempo para plantar, y un tiempo para cosechar; un tiempo para matar, y un tiempo para sanar; un tiempo para destruir, y un tiempo para construir; un tiempo para llorar, y un tiempo para reír; un tiempo para estar de luto, y un tiempo para saltar de gusto; un tiempo para esparcir piedras, y un tiempo para recogerlas; un tiempo para abrazarse, y un tiempo para despedirse; un tiempo para intentar, y un tiempo para desistir; un tiempo para guardar, y un tiempo para desechar; un tiempo para rasgar, y un tiempo para coser; un tiempo para callar, y un tiempo para hablar; un tiempo para amar, y un tiempo para odiar; un tiempo para la guerra, y un tiempo para la paz."

En lo personal pienso que las cosas nunca son por gusto ni por simple azar, tienen un buen motivo de ser aunque nostros no podamos comprenderlo en su momento. El pasado, pasado está y de nada sirve preocuparme por lo que no puedo cambiar, el futuro es incierto pues (al menos yo) no tengo forma de predecirlo con exactitud así que me sale más práctico preocuparme y dar el máximo esfuerzo (y un poquito más, si es necesario) por vivir el presente y hacer que Valga la Pena, en especial para todos aquellos que dependen de mí. No digo que sea tarea fácil pues al menos a mí me toca romperme la espalda en el trabajo, tratar con cuanta gente detestable te toque, lidiar con hasta el más ridículo problema y ver cómo lo resuelvo, un sinfín de cosas que volverían loco a cualquiera y quizás yo soy el "zafado" pero pienso que al final de cuentas ¡qué importa todo eso! pues si con tu esfuerzo ayudas a otra gente que casi siempre ni conoces créeme, éste "rollo" sí que valió la pena!

Rocío dijo...

Pues sí, son momentos para pensar y disfrutar las cosas buenas que nos pasan a nuestros 'veintitantos'.